Durante el Tratamiento Activo

Durante el Tratamiento Activo

Esta es la fase en donde, realmente, se realiza la corrección de la maloclusión, según las propuestas realizadas durante el plan de tratamiento que ya se ha comentado. Una vez colocados los aparatos se irán dando diversas citas para ir ajustando los alambres. Estas citas serán cortas, entre 10 y 20 minutos.

Este período se realiza, normalmente, de una sola vez, pero existen ocasiones en las que el tratamiento se realiza en dos fases diferentes:

  • Una PRIMERA FASE DE TRATAMIENTO PRECOZ, en la cual se corrigen las
    anomalías presentes en ese momento y que más adelante serían muy difíciles de corregir o para evitar que el problema se agrave.
  • Una SEGUNDA FASE o TRATAMIENTO FINAL, en la cual se completa y termina el tratamiento activo.
    Algunas veces, y debido a la complejidad del tratamiento o a cambios imprevistos en el crecimiento del paciente, es necesario REESTUDIAR el caso, hacer nuevos registros y modificar el plan de tratamiento inicial propuesto, elaborándose un nuevo plan de tratamiento.

Periodo de retención

De esta fase depende, en gran medida, la permanencia de los resultados obtenidos en la fase anterior, pues se trata de conseguir estabilizar y retener la oclusión en una nueva posición.

Este período tiene una gran importancia, ya que de nada sirve corregir la maloclusión durante el tratamiento activo si luego no retenemos la oclusión en la nueva posición. Los retenedores están diseñados para mantener los dientes en su posición correcta, hasta que el hueso y las encías se adapten al cambio.
Los retenedores son temporales. El ortodoncista decidirá cuánto tiempo hay que llevarlos, así como el que más conviene de los que se usan con mayor frecuencia. Es en esta fase donde se producen los mayores FRACASOS del tratamiento, ya que el paciente puede creer que ya está todo corregido. Por tanto, todavía necesitamos la COLABORACIÓN del paciente y de sus padres: hay que llevar siempre el retenedor pero ¡en la boca y no en el bolsillo o en su caja!

Con frecuencia, al comenzar la fase de retención, es necesario volver a realizar los registros (radiografías, modelos fotografías,….) que hicimos en el período de estudio del caso para conocer los resultados obtenidos, cuantificar la magnitud de los cambios realizados, saber las características del desarrollo que todavía falta por producirse y predecir la evolución de la muelas del juicio. En este momento, y sólo en el caso de que sea preciso, indicaremos la necesidad de volver a realizar estos registros.

Asistencia a la consulta y horario de citas

El tratamiento de ortodoncia supone que nos veremos varias veces a lo largo de unos años. Por eso es importante conocer la sistemática en cuanto a las citas que en ORTODONCIA FUTURA llevamos practicando desde hace años y que creemos que es el más adecuado.

  • En primer lugar hay que señalar que, debido al volumen de tratamientos que se realiza diariamente en la clínica, a la cantidad de personas que trabajamos en ella y, sobre todo, a las peculiaridades de la psicología infantil, estimamos que para conseguir la mejor motivación y colaboración por parte del paciente es preciso evitar la permanencia en la sala de tratamiento de los acompañantes los cuales, salvo casos especiales, deberán aguardar en la sala de espera. Si existe algún motivo por el que los padres quieran hablar con los doctores previamente al inicio de la consulta, puede comunicarse a la señorita de recepción para que ella lo transmita y los doctores los puedan atender adecuadamente.
    Se concede siempre un tiempo exacto para la atención de cada paciente, que dependerá de lo que esté previsto realizar cada día. Por eso, SOLAMENTE PODRÁN SER ATENDIDOS en el día y a la hora que figuran en la tarjeta de visita. Esta puntualidad que nosotros le rogamos al paciente será devuelta también por nuestra parte con la máxima puntualidad posible. Excepcionalmente puede haber circunstancias –tales como urgencias sobrevenidas- que nos obliguen a retrasarnos unos minutos. Somos conscientes de las molestias que esas esperas puntuales pueden ocasionar a los pacientes, por lo que, de antemano, les pedimos disculpas.
  • Cuando exista alguna urgencia (enfermedad, roturas de aparatos, inflamación, dolor, etc.), se TELEFONEARÁ PREVIAMENTE para conseguir una nueva cita en el primer momento que sea posible y proceder a la anulación de la cita antigua.
  • Habitualmente las citas serán cada 4-5 semanas, aunque existen tratamientos que por sus peculiaridades precisan una supervisión más frecuente o todo lo contrario.
  • Normalmente, y al terminar cada cita, hablaremos personalmente con los padres del paciente para comentar cualquier incidencia del tratamiento o los progresos del mismo, pero pueden existir ocasiones en que sea innecesario el entrevistarnos después de la visita por no haber nada nuevo que comentar. De todas formas, cualquier paciente o sus padres pueden hablar con nosotros en cualquier momento que lo deseen.
  • Durante la etapa vacacional, en la que tanto el paciente como nosotros mismos descansaremos, es posible que las citas se dilaten en 5-8 semanas. En este caso, los aparatos serán ajustados para que sigan actuando durante todo este tiempo sin que suponga, en ningún caso, un retraso en la duración del tratamiento.
  • Debido a la actividad universitaria que los doctores también realizan, es posible que se puedan producir algunas interferencias con el horario escolar o laboral de los pacientes. De todas formas, trataremos -dentro de nuestras posibilidades- de acoplarnos al horario de cada paciente por lo que tendrán que comunicar a la recepcionista cuál es el mejor día para asistir a la consulta.
  • Cuando exista alguna urgencia y no puedan acudir a nosotros por cualquier causa, siempre existe la posibilidad de ir a su dentista general para que solvente el problema y luego concertar con nosotros una cita para acudir a la clínica. Un caso especial son las urgencias que ocurren durante las vacaciones. Para estos casos, el paciente será adiestrado a fin de que pueda resolver él mismo el problema (quitar un alambre roto, pegar un trocito de cera o de chicle donde moleste el aparato, etc.). No obstante, y si el paciente lo solicita, podemos darle una relación de todos los ortodoncistas colegiados que residan en el lugar de vacaciones, por si estiman necesario acudir a su consulta.

Prolongación y suspensión del tratamiento

Aún cuando, en general, nosotros preveamos una duración aproximada para el tratamiento, ocasionalmente pueden surgir variaciones que modifiquen la duración inicialmente prevista (retrasos o cambios en la secuencia de la erupción dentaria, retraso en el crecimiento, poca efectividad de los aparatos inicialmente previstos, complicaciones no previstas durante el tratamiento, dificultad en el movimiento dentario, etc.).

Pero sobre todo, los motivos que con mayor frecuencia prolongan la duración del tratamiento son FALTAR A LAS VISITAS concertadas y el INADECUADO USO DE LOS APARATOS por parte del paciente (pocas horas de utilización, pérdidas, roturas frecuentes, etc.).

Si el paciente de modo repetido deja de cumplir las normas anteriormente expuestas, nos reservamos la facultad de interrumpir el tratamiento, temporal o definitivamente, dada la inutilidad de nuestro proyecto de atención al paciente.

¿Cómo puede colaborar el paciente?

El mejor paciente es el que obtiene LOS MEJORES RESULTADOS MÁS RAPIDAMENTE. ¿Cómo se consigue ser un buen paciente?

  • Siguiendo todas las instrucciones que le demos.
  • Acudiendo a todas las citas.
  • Poniendo una pequeño esfuerzo personal.

Nosotros no podemos controlar los hábitos de limpieza de los pacientes ni si se ponen los aparatos todo el tiempo necesario. Por eso, pedimos la colaboración del paciente y resaltamos la gran importancia que tienen la familia y los padres ayudando a su hijo/a en lo que necesite, animándole y, sobre todo, cuidando de que su motivación y su ilusión no decaigan.
La colaboración no sólo consiste en seguir las instrucciones del ortodoncista y ponerse los aparatos el tiempo necesario. También se colabora asistiendo a las citas regularmente y cuidando los aparatos para que no se deterioren o no se rompan, pues el aparato mal cuidado, no sólo no hace nada, sino que puede estar provocando un perjuicio.

  • La colaboración y el esfuerzo del paciente ayudará a que no aparezcan descalcificaciones, caries en los dientes o encías inflamadas.
  • El esfuerzo en seguir todas las instrucciones hará que consigamos mejores resultados y más rápidamente.

El camino hasta llegar al final es, a veces, largo pero cuando lo consiga estará orgulloso de si mismo y se alegrará por su nueva sonrisa.